jueves, 24 de abril de 2014

!!LOS PUEBLOS QUE OLVIDAN SU HISTORIA ESTAN CONDENADOS A REPETIRLA!!

La frase que da título al presente escrito ha sido atribuida a través de los tiempos a distintos personajes que tuvieron en su momento gran nombradía. Algunos de ellos, es cierto que la expresaron alguna vez, y otros con el uso de la misma, hacían alusión a personajes tan trascendentes como Marco Tulio Cicerón el gran escritor, historiador, filósofo, orador y político romano que vivió antes de Cristo, quien al parecer, fue el primero en acuñarla.

La importancia de que toda la sociedad en los Estados-Naciones, tengan presente esto que refiere esta frase, estriba en que, es fundamental para toda la existencia de los mismos, en el entendido de que el desconocimiento de los acontecimientos acaecidos a través de los tiempos, en determinado país, Estado o nación, podría ocasionar la repetición de situaciones desastrosas para la permanencia de los valores que identifican a los pueblos. Incluso, los errores cometidos en tiempos pretéritos, son reconocidos si se estudia la historia, y de esta forma se evita volver a cometerlos. 

La formación de las sociedades de los pueblos, es producto de la historia y de los hechos que han acontecido en los diferentes lugares y épocas que ha vivido una Nación. Si tenemos claro el pasado, analizándolo, podremos comprender las situaciones vividas por el país, lo que nos servirá de base en nuestra preparación para enfrentar coyunturas de igual naturaleza. Las naciones, a través del tiempo sufren transformaciones, cambian los hechos, aparecen otros factores incidentes que antes no existían, pero la esencia de los conflictos históricos de la historia son repetitivos, como también lo es, el perfil de actuación de los más poderosos.

Por eso, los dominicanos no debemos NUNCA olvidar nuestras épocas desgraciadas, ni nuestras glorias patrióticas.
Los dominicanos no debemos NUNCA olvidar la Invasión haitiana de que fuimos objeto en 1805, con el propósito de hacer la isla UNA E INDIVISIBLE. 
Los dominicanos no debemos NUNCA olvidar las atrocidades cometidas por las tropas invasoras en su avance hacia Saint Domingue, en Las Matas, San Juan de la Maguana y Azua.
Los dominicanos no debemos NUNCA olvidar la política de “Tierra Arrasada” puesta en práctica por invasores haitianos en su retirada hacia Haití.
Los dominicanos no debemos NUNCA olvidar los degüellos de Moca y de Santiago, y los incendios de otras ciudades y hatos.
Los dominicanos no debemos NUNCA olvidar la invasión haitiana de Jean Pierre Boyer en 1922, al mando de un ejército de 12,000 hombres, que subyugó por 22 largos años al Pueblo Dominicano.
Los dominicanos no debemos NUNCA olvidar la prohibición del gobierno de Boyer, a todos los dominicanos de dedicarse al intercambio comercial, permitiéndosele sólo a los extranjeros y ciudadanos haitianos.
Los dominicanos no debemos NUNCA olvidar la prohibición del uso del español en los actos y documentos oficiales, el cierre de la universidad nacional y el reclutamiento militar en el ejército haitiano de todos los jóvenes.
Los dominicanos no debemos NUNCA olvidar las confiscaciones de terrenos y bienes a los propietarios dominicanos y a la Iglesia Católica.

En cambio, los dominicanos debemos SIEMPRE recordar la heroica defensa de nuestro territorio, llevada a cabo por las tropas comandadas por el Capitán Fernando Tavera en LA FUENTE DEL RODEO.
Los dominicanos debemos SIEMPRE recordar la derrota infligida a la vanguardia del General Souffrant por dos batallones, uno capitaleño y otro banilejo comandados por Manuel Mora y Manuel de Regla Mota respectivamente en LAS HICOTEAS el 18 de Marzo de 1844.
Los dominicanos debemos SIEMPRE recordar la derrota infligida por  nuestras tropas a los haitianos en la batalla del 19 DE MARZO en AZUA.
Los dominicanos debemos SIEMPRE recordar los actuaciones heroicas de nuestras tropas en EL MEMISO, las cuales hicieron retroceder de nuevo a Azua a las tropas haitianas.
Los dominicanos debemos SIEMPRE recordar la Batalla naval de TORTUGUERO, el 15 de abril de 1844 en la que las naves dominicanos hicieron batirse en retirada un bergantín y una goleta haitianas.
Los dominicanos debemos SIEMPRE recordar la Batalla del 30 de Marzo en Santiago, donde las tropas de José María Imbert ayudadas por Los Andulleros de Fernando Valerio obtuvieron una contundente victoria frente a las tropas haitianas comandadas por el General Pierrot.
Luego de la consolidación de nuestra Independencia, nuestro país cuenta con una larga lista de acontecimientos que no debemos NUNCA olvidar y otros que debemos SIEMPRE recordar. 

Por último, los Dominicanos debemos SIEMPRE recordar el sacrificio de nuestros patricios que dieron todo por defender nuestra soberanía, nuestra identidad y nuestra dominicanidad, siendo la inspiración del movimiento independentista, el dominicano de gloria más pura, el excelso Juan Pablo Duarte. 


!!VIVA LA REPUBLICA DOMINICANA!!

miércoles, 16 de abril de 2014

LA CONVENCION SOBRE EL ESTATUTO DE LOS REFUGIADOS

La posibilidad de que los haitianos ilegales que se encuentran en nuestro país sean asumidos por parte de la Comunidad Internacional bajo el Estatuto para Refugiados, encierra una serie de condiciones que en nada contribuyen con los intereses nacionales de la República Dominicana.
Veamos primero que se entiende por Refugiado:
“Un refugiado es una persona que, debido a un miedo fundado de ser perseguido por razones de raza, religión, nacionalidad, membresía de un grupo social o de opinión política en particular, se encuentra fuera de su país de nacimiento y es incapaz, o, debido a tal miedo, no está dispuesto a servirse de la protección de aquel país; o de quien, por no tener nacionalidad y estar fuera del país de su antigua residencia habitual como resultado de tales eventos, es incapaz, debido a tal miedo, de estar dispuesto a volver a éste…”
A esta definición llegó la Convención Sobre el Estatuto de los Refugiados, una convención internacional realizada con la finalidad de reglamentar todo lo concerniente a los individuos a los cuales se les garantiza el asilo y las responsabilidades de las naciones que garantiza tal asilo. También como resultado de esta convención se llegó a prever que algunos refugiados puedan viajar sin visado.
La Convención Sobre el Estatuto de los Refugiados se aprobó en la Conferencia Especial de las Naciones Unidas el 28 de julio de 1951. En esa ocasión se preveía la protección de refugiados europeos como resultado de la Segunda Guerra Mundial, pero en el año 1967 se llevó a cabo el Protocolo Sobre el Estatuto de los Refugiados, y se modificó esto de manera que se expandió el alcance de la convención a los que se especifican en la definición de Refugiado.
Mediante la convención se establecen una serie de derechos para los refugiados y una larga serie de obligaciones a los Estados.
La República Dominicana se adhirió y ratificó la convención y el Protocolo de 1967 el 04 de enero de 1978.
Los derechos a los cuales se hacen acreedores los refugiados, entre otros son:
·      No discriminación
·      Libertad de religión
·      Igualdad de tratamiento con los demás extranjeros
·      Continuidad de residencia
·      Derecho de regirse por la ley del país de domicilio
·      Derecho a adquisición de muebles e inmuebles
·      Derechos de propiedad intelectual e industrial
·      Derecho de asociación
·      Derecho de libre acceso a los tribunales
·      Empleo remunerado
·      Trabajo por cuenta propia
·      Derecho a la profesión liberal
·      Derecho a vivienda
·      Educación pública
·      Asistencia pública
·      Asistencia legal laboral y seguro social
·      Libertad de circulación
·      Derecho a documentos de identidad
·      Derecho a documentos de viaje
El Artículo 31 de la Convención trata sobre los refugiados que se encuentren ilegalmente en el país de refugio, y establece que no se impondrán sanciones penales por causa de su entrada o presencia ilegales a los que hayan llegado directamente del territorio donde su vida o su libertad estuviera amenazada.
El Artículo 32 prohíbe la expulsión de los refugiados a no ser por razones de Seguridad Nacional o de orden público.
El Artículo 34 establece la facilitación de la asimilación y la naturalización de los refugiados y se acelerarán los trámites para tal propósito, reduciendo en todo lo posible los gastos de tales trámites.


Todo esto es sólo una mínima parte de todos los derechos y prerrogativas que se prevén en la Convención Sobre el Estatuto de los Refugiados. Más adelante seguiremos conociendo otros aspectos de suma importancia de esta convención.

viernes, 28 de marzo de 2014

!!BATALLA DEL 30 DE MARZO!!

BATALLA DEL 30 DE MARZO
(Batalla De Santiago)

En la entrada anterior, en la que nos referíamos a la Batalla del 19 de Marzo, habíamos relatado que el Ejército Haitiano estaba compuesto por 30,000 hombres en tres divisiones.
Pues bien, mientras el General Pedro Santana llevaba a cabo una retirada estratégica y dejaba al General Duvergé en Azua para enfrentar la columna que comandaba el General Soufront; la división del norte, comandada por el General Pierrot, sale de Cabo Haitiano y el día 22 llega a la entrada de Dajabón tomando posesión  de esta población. Se cuenta que un ciudadano inglés de apellido Heneken que a la sazón habitaba en Santiago hacía mucho tiempo, se hallaba en viaje de negocios en Cabo Haitiano, y se enteró de los preparativos de estas tropas el día 13 del mes que transcurría, dejando todo lo que allí se encontraba realizando, y salió de manera disimulada en un bote hacia Santiago, llegando dos días después donde dio la alarma al General Mella, lo que permitió la preparación de la plaza para la Defensa de la misma.

En Escalante el General Salcedo hace frente a las tropas haitianas, retirándose hasta Talanquera, donde de nuevo se enfrasca en batalla para retrasar el avance de los invasores. El propósito no era entablar combate decisivo, así que el General Salcedo obtuvo muchas y muy valiosas informaciones sobre las tropas atacantes que sirvieron ampliamente para la Defensa de Santiago y de esta manera hizo que Pierrot durara 9 días para llegar hasta su objetivo principal.

El 29 de marzo de 1844 hace su entrada a Santiago, por Hato del Yaque, el General Pierrot. Este había dividido sus tropas consistentes en 4,000 hombres en dos columnas, una de las cuales comandaba él personalmente, y la condujo hasta atrincherarse en la margen derecha del Rio Gurabo. Los Generales Matías Ramón Mella, y Pedro Ramón de Mena, quienes eran los delegados del Gobierno Dominicano en el Cibao se encontraban en San José de las Matas en labores de reclutamiento y organización de tropas en la cordillera, pues, según informes obtenidos, el ataque sería por estas montañas.

Al no encontrarse en Santiago los Generales Mella y Mena, y tratando de asegurar una buena defensa, se llamó al General José María Imbert para ser designado Comandante de las Operaciones de Defensa de Santiago, quien presto, se puso de inmediato al servicio de la causa, tomando medidas de atrincheramiento de la ciudad, construcción de fosos de tiradores y muchas otras medidas que garantizaban un buen desempeño de las tropas dominicanas.

El General Imbert se hizo acompañar por un grupo de valiosos oficiales dentro de los cuales se encontraban Ángel Reyes, Dionisio Mieses, Fernando Valerio, Toribio Ramírez, José López, Lorenzo Mieses, algunos de estos, experimentados artilleros. Como jefe de la Línea de vanguardia de la defensa designó el General Imbert a Pedro Eugenio Pelletier, y en la defensa del Fuerte Libertad fue designado Archielle Michell. Este era parte de una triada de Fortalezas llamadas las dos restantes, Fuerte Dios y Fuerte Patria. Los tres fueron preparados con emplazamiento de artillería, sin embargo la entrada de los atacantes fue por lugar contrario a estos, lo que no fue óbice para que tales fuertes tuvieran una participación decisiva en la batalla que se avecinaba.

El ataque se produjo en masa, al mediodía del día 30, siendo recibidas estas tropas por un feroz fuego de artillería emplazada en colinas que permitía a los dominicanos la visión total del campo de batalla. Las trincheras anteriormente construidas resultaron vitales y la infantería y la artillería produjeron una gran matanza en las tropas extranjeras. Fernando Valerio, entonces capitán lanzó su contingente de Andulleros armados de fusiles y contraatacando con cuchillos machetes y puñales.
La defensa ideada por el General Imbert se mantuvo en su posición sin retroceder en ningún momento como resultado de los obstáculos establecidos, tanto naturales como artificiales, lo cual fue determinante. El resultado de este combate fue de 715 bajas de las tropas invasoras contra sólo una baja dominicana. 
El General Pierrot envió emisarios a solicitar una tregua para recoger en el campo de batalla los muertos y heridos de sus tropas, y trató de llegar a un acuerdo con los comandantes dominicanos. Cuando se encontraban en estos aprestos, el Coronel Pelletier mostró al General haitiano una comunicación que en días anteriores se había recibido desde Santo Domingo, la cual daba cuenta de que en Azua, el Presidente haitiano, General Hérard, había resultado muerto en combate. Tal noticia era falsa lo que se constituía en una operación psicológica con el propósito de levantar la moral de las tropas dominicanas y producir temor en las haitianas, pues, recordemos que en el campo de batalla de Azua, quedaron cadáveres de algunos altos oficiales haitianos que lucían uniformes con insignias de generales y oficiales superiores

Esta noticia hizo que Pierrot se preocupara por los incidentes y problemas que pudiera traer el asunto de la transmisión de poder en Haití, por lo que se decidió de inmediato a retirarse de la batalla y dejar todo abandonado, incluyendo a muchos heridos en el campo. En la retirada, siguieron las tropas dominicanas atacando y produciéndole bajas durante todo su trayecto hasta Dajabón.
Grande fue la sorpresa que se llevó Pierrot al llegar a Haití y enterarse que el Presidente haitiano no había muerto y que se encontraba en Azua combatiendo, lo que le trajo serios problemas ya que su retirada fue catalogada como traición.

Así sucedieron los hechos de la gloriosa actuación de los héroes dominicanos en la Batalla del 30 de Marzo (Batalla de Santiago), que al igual que todas las veces que fuimos atacados, con tropas que sobrepasaban por mucho en cantidad, armamento y preparación supieron emplearse a fondo para hacer al enemigo, Morder el Polvo de la Derrota.
Por eso hoy que conmemoramos esta gloriosa gesta, entonemos estas estrofas de nuestro Himno Nacional:

!!Libertad!! que aún se yergue serena
La victoria en su carro triunfal,
Y el clarín de la guerra aún resuena

Pregonando su Gloria Inmortal,

miércoles, 26 de marzo de 2014

!!REMEMBRANZA PATRIOTICA!!


!!REMEMBRANZA PATRIOTICA!!

SI EN PRETERITA EPOCA FUISTE MANCILLADA
POR VECINO VORAZ EN ACECHADO ENCONO
TUS BUENOS HIJOS NO OLVIDAN AQUEL MODO
EN QUE VIVISTE !0H PATRIA! ERA TAN ACIAGA
°°°°°°
NOMBRES GLORIOSOS RESGUARDARON TU CAUSA
DUARTE, GONZÁLEZ, PINA, RAVELO, ALFAU, Y SERRA
PÉREZ, DE LA CONCHA, RUIZ, SANCHEZ Y MELLA
TODOS A UNA, EN TRIADAS, TRAZARON LA PAUTA 
°°°°°°
VALENTIA Y ENTEREZA FUERON MANIFIESTAS
EN QUIENES EL MAYOR VALOR ERA EL HONOR
PAGINAS GLORIOSAS ESCRIBIERON CON ARDOR
AL ESTRUENDO ILUSTRE EN LA GLORIOSA PUERTA
°°°°°°
TERCO, EL TENTADO Y OBCECADO COLINDANTE
SUS HUESTES ATERRADORAS EN TU LAR ARROJÓ
INUTIL, AQUEL DENODADO ESFUERZO RESULTÓ
Y REPETIDAS VECES SU BATIDA FUE ABRUMANTE
°°°°°°
MALOS VÁSTAGOS, EN ANEXION TE OFRECIERON
A LA PRIMIGENIA POTENCIA QUE TE CONOCIERA
PERO TUS BUENOS HIJOS EN ACCION PROCERA
DE NUEVO, TU LIBERTAD FIELMENTE DEFENDIERON
°°°°°°
EN EPOCA RECIENTE POR INTERNOS DESACUERDOS
TU SUELO, POR FORANEOS VUELVE A SER PROFANADO
NUEVA VEZ, TUS OSADOS HIJOS, CIVILES Y SOLDADOS
AFRONTAN AL INVASOR RECUPERANDO TUS FUEROS
°°°°°°
HOY, QUERIDA PATRIA, QUE AFLORAN NUBES GRISES
Y LOS TRAIDORES SE ALIAN A INTERESES MALSANOS
TUS BUENOS HIJOS NOS AUNAREMOS COMO HERMANOS
SIN IMPORTAR CONTRA QUIEN, NI LOS RETOS DIFICILES
°°°°°°

!!VIVA PARA SIEMPRE PATRIA QUERIDA!!

   PluMeGra