domingo, 21 de julio de 2013

La Intríngulis del Estado, el Poder y la Defensa.-



            Para abordar el tema que nos describe el título de esta reseña, tenemos que acercarnos a las culturas de la antigüedad, en algunas de las cuales existieron manifestaciones que se pueden equiparar con las del Estado moderno, claro está, aquellas con la simplicidad de su propia condición primaria. Y es que el hombre, en las condiciones de la naturaleza, en la cual le acechaban múltiples peligros, necesitó agruparse para darse protección y ayuda en las labores diarias, por lo que es de suponer que para ello debió de darse una organización de la que resultara la repartición de funciones. Es a esta manifestación humana que se conoce como el Estado primario. Se asume que luego de este agrupamiento surgió la Institución de la familia. A esta manifestación estatal, pertenecieron organizaciones sociales primitivas como la horda, el clan y la tribu, en este orden.

            Existen diversas teorías referidas al surgimiento de estos estados primarios que consideran desde el porqué del mismo hasta el como surgieron. Sin embargo en este pequeño informe no vamos a referirnos en detalle a tales teorías. La existencia de estos estados se ubica desde los años 5000 a. C.. Lo que ahora nos concierne es la relación de dominación existente desde estas organizaciones sociales, donde los primeros jefes aparecieron como resultado de la mayor fortaleza de algunos de los miembros de la agrupación sobre los demás. De igual modo, el poder era ejercido por aquellas familias que tenían el control del templo, y así fueron apareciendo los primeros cargos administrativos y los encargados de la Defensa de la ciudad que era el Jefe Militar, quien era la única persona a la que se le encargaba la misión de garantizar la independencia política y militar. Es así como a medida que fueron creciendo el territorio, la población y el excedente agrícola, fue creciendo también el poder de tales jefaturas. Ya estas necesitaban de elementos bélicos aptos para ejercer la coerción y la coacción, tanto a lo interno de su territorio como a lo externo, donde existían a su vez otras jefaturas. Comienza así un proceso de jerarquización, sometimiento a los demás miembros del grupo, y la conquista de nuevos estados primarios vecinos.

            Luego surge otro tipo de organización social conocida como Estado Primitivo, que se diferencia de los primarios en que aquellos no mostraron autonomía en su formación sino que lo hicieron en interacción con otros estados, o como resultado de la desintegración o atomización de un estado de existencia anterior. Dentro de estos podemos mencionar los Estados Medievales en los que el sistema impuesto era el feudo, el cual centralizaba el gobierno en señores que detentaban el poder en su región, los cuales entregaban al Rey, una parte importante de los productos del trabajo de la clase más baja. Este tipo de estado contaba con una economía prominentemente agrícola y pecuaria, y se basaba en diferentes clases sociales. En estas posesiones de los Señores Feudales, existían aparato fiscal, militar y de administración de justicia.



            Por último, llegamos al llamado Estado Moderno, cuyo proceso de formación inicia entre los siglos XIV y XV, cuando los monarcas retoman y centralizan su poder, llevando a cabo importantes cambios en la forma de gobierno, el ejercicio del poder, y la búsqueda de expansión territorial, a través de la formación de ejércitos poderosos que los preparara cada vez más para enfrentar a otros estados. De igual manera la economía de estos fue transformándose y haciéndose más compleja. Estos son los conocidos como Ciudades-Estados, que se apoyaban en sus instituciones políticas, económicas y militares, los cuales afirmaban su autoridad en la coerción y la fuerza. Sin embargo en estos estados, tales instituciones eran regenteadas por personas capacitadas y notables.



            Ya los ejércitos no pertenecían a los feudos, sino que eran estatales y los componentes estaban dotados de condiciones profesionales que le garantizaba permanencia. Estaban misionados para la seguridad interior y exterior del estado y era el principal factor de dominación del monarca por lo que cada vez más este se preocupó de irlo modernizando. De igual manera, los soldados y oficiales de estas fuerzas eran dotados de cierto poder que los motivaba a rendirle lealtad al monarca. Para tener una idea de la concepción imperante en aquellos tiempos sobre el poder de que se dotaba a los ejércitos, veamos un fragmento de “El Príncipe” de Nicolás Maquiavelo:

“Al armar un gobernante a sus súbditos estas armas se convierten en sus propias armas. Los sospechosos se tornan fieles. Los fieles se mantienen en su fidelidad. Los sumisos se transforman en partidarios de su gobierno. Pero como el gobernante no puede armar a todos los súbditos, él puede actuar con mayor seguridad con los armados, que reciben un favor, que con los que continúan desarmados. Los armados se sienten distinguidos, deudores del gobernante. Se le adhieren más, los expone a mayores peligros y los hace contraer mayores obligaciones”.

            Así llegamos a los estados modernos contemporáneos, pero no podemos dejar de lado que como hemos venido viendo, el poder es inherente a los mismos, pues es por su medio que se efectúa el fin de aquellos, a través de sus mandatos y funciones. Tal poder a través de la historia ha sido concebido de diferentes formas, por ejemplo, con una visión absolutista, mediante la cual se concibe al estado con poder sin límites, a fin de que se garantice la seguridad, el orden y la paz. Por otro lado también ha existido una concepción liberal del poder del estado con una idea que concibe al poder como residente en el pueblo, con la facultad de destitución de las autoridades constituidas.

            El poder del Estado viene a ser el poder público, sin el cual no podría funcionar la maquinaria que mueve a los grupos sociales que conviven en un territorio cualquiera, pues sin el mismo no existirían normas ni orden que posibiliten la coexistencia de la raza humana. Esto se traduce en “ejercicio del poder”. Tal ejercicio se lleva a cabo en el estado mediante la puesta en práctica de la teoría de la separación de poderes  en legislativo, ejecutivo y judicial. Mediante los dos primeros, podemos decir que se ejerce el poder político en el Estado, siempre de conformidad con la Constitución Política.

            Como hemos visto hasta ahora, desde el Estado Primario existieron los encargados de defender al grupo de los ataques de otros, lo que devino más adelante en ejércitos al servicio de los reyes o monarcas, hasta nuestros días en los que las Fuerzas Armadas son las encargadas de la llamada Defensa Nacional, esta como parte de la Seguridad Nacional.

            Debemos recordar que en la primera entrada de este blog, estuvimos hablando sobre las amenazas al estado, tanto las tradicionales como las nuevas amenazas, que son aquellas que pueden poner en peligro el logro de los objetivos nacionales, que tales amenazas afectan los niveles de seguridad del Estado. Como ya habíamos expresado, las autoridades nacionales utilizan las Fuerzas Armadas en sus nuevos roles, para contrarrestar tales amenazas, como parte de toda una estrategia de fortalecimiento de la democracia, de la gobernabilidad y del desarrollo económico y social.

            También recordaremos que el Poder Nacional, cuenta con cinco expresiones, dentro de las cuales, la expresión militar y los organismos de fuerza pública, son los encargados de ejercer la coacción como elemento de la violencia legítima de que está investido el estado para la consecución de sus fines.

            En el caso del Estado Dominicano, la Constitución de La República Dominicana dedica su Título XII a Las Fuerzas Armadas, La Policía Nacional y La Seguridad y la Defensa. Establece esta normativa, que la defensa de la nación está a cargo de las Fuerzas Armadas (Art. 252) y en su acápite uno (1) la misiona para defender la independencia y soberanía de la Nación, la integridad de sus espacios geográficos, la Constitución y las instituciones de la República. Asimismo, el acápite dos (2), establece que podrán intervenir cuando lo disponga el Presidente de la República en programas destinados a promover el desarrollo social y económico del país, mitigar situaciones de desastres y calamidad pública, concurrir en auxilio de la Policía Nacional para mantener o restablecer el orden público en casos excepcionales; entre otras disposiciones.



                                                Hasta nuestro próximo tema queridos lectores….

domingo, 7 de julio de 2013

Política, Estado y Poder Nacional


Continuamos hoy con otros conceptos que es necesario manejar para entender como actúan la seguridad y defensa nacionales. Son temas relacionados con la Política y el Estado, veamos…

            Política.- Nuestra propia definición a partir de la lectura de algunas de importantes autores, es la siguiente:  “Es una actividad que se desarrolla ideológicamente y que persigue llegar a la toma de decisiones para lograr un fin específico en bien de toda una sociedad libre, a través del uso legítimo de la fuerza, ejerciendo el poder, para resolver o minimizar el choque de intereses encontrados”.
           
            El término se utiliza desde el s. V a.c., a partir de que Aristóteles publicara su obra La Política. Etimológicamente resulta de adjetivar la palabra polis que significaba ciudad, que era la unidad estatal en Grecia,  por lo que polis también significaba Estado.
           
            Estado.- Nuestra propia definición: ´´Es una concepción política que se ubica tanto en la idea como en la realidad, de un organismo provisto de personalidad jurídica, al que la nación le ha dado la potestad de normar su existencia, de manera soberana y coercitiva, con el fin de lograr el bien común”.[1] Se acostumbra adherir a su definición, la necesidad de reconocimiento de la Comunidad Internacional.
            Según Max Weber, Es una asociación de dominación con carácter institucional que ha tratado, con éxito, de monopolizar dentro de un territorio la violencia física legítima como medio de dominación y que a este fin, ha reunido todos los medios materiales en manos de su dirigente y ha expropiado a todos los funcionarios estamentales que antes disponían de ellos por derecho propio, sustituyéndolos con sus propias jerarquías supremas.(1979, p. 92)
            Cuando se piensa en el Estado, no se repara en su forma material, sino en sus acciones, como por ejemplo, en su labor legislativa, su accionar en la administración pública, así como en sus símbolos, sus fuerzas armadas, etc. Cuenta con tres elementos constitutivos principales, sin cualquiera de los cuales no estaría conformado. Tales elementos son: Un territorio, una población, y un gobierno.

            Se preguntarán los lectores, donde conectan estos conceptos con la Seguridad y la Defensa Nacional? Pues como podrán ver, ambos conceptos incluyen el uso legítimo de la fuerza o la coerción, lo cual se lleva a cabo a través de los estamentos de justicia y aquellos de represión que no son otros que los de Defensa y de Seguridad Pública.

            Poder Nacional.- Es la expresión integrada de todos los recursos, de todo orden con que cuenta efectivamente la nación para favorecer, en el ámbito interno como externo, el logro de los objetivos nacionales, afrontando los antagonismos existentes. En otras palabras, no es más que toda la capacidad cuantitativa y cualitativa actual de la nación. Por otra parte, se llama Potencial Nacional a todas las potencialidades del país. Según el Manual de Doctrina Conjunta de las Fuerzas Armadas de la República Dominicana (P. 97) ´´El Poder Nacional es el recurso que emplean las Naciones–Estados para influenciar en el comportamiento de otras Naciones – Estados, de acuerdo con sus objetivos´´.
            En tal virtud, cuando un Estado ejerce su Poder Nacional, lo hace poniendo de manifiesto todas las expresiones de tal poder, no sólo la militar, sino también la expresión política, la económica, la sicosocial, así como la expresión científico-tecnológica. Es así como tal expresión tiene por su parte, elementos diferenciados. Por ejemplo los elementos de la expresión política del Poder Nacional del Estado son: el pueblo, el territorio, y las instituciones jurídico-políticas. Por eso se dice de países más poderosos que otros, porque con su poder nacional ejercen mayor influencia en el plano internacional, por lo que también tendrán mayor capacidad de negociación, disuasión y coacción, frente a los demás actores de la política internacional.

                                                            Continuaremos…….



[1] Medina Gratereaux, Paulino P. Ob.cit. p.2

lunes, 1 de julio de 2013

Defensa, Defensa Nacional y Defensa Civil....


Hoy continuamos con la serie de artículos que iniciamos en la entrada anterior. Para esto comenzaremos con algunas nociones que habíamos dejado pendientes, de manera que completemos la contextualización del nombre de nuestro blog, sin profundizar mucho aún en las interacciones que resultan del mismo.

            Defensa: En cuanto a su etimología se formó en latín a partir del verbo latino defenderé, que se derivaba, a su vez del verbo arcaico fendo, -ere-incitar, estimular, golpear, que ya no se usaba en al época clásica. A este verbo se antepuso el prefijo de-, que en este caso significa: rechazar, repeler, para formar defenderé, rechazar a un enemigo,  proteger o protegerse.[1]
            En cuanto a lo que nos concierne, El Diccionario Militar Moderno define la Defensa Nacional como “la disposición, integración, y acción coordinadas de todas las energías y fuerzas morales y materiales de la nación, ante cualquier forma de agresión. Es parte de la Seguridad  Nacional, y sus componentes básicos son la Defensa Militar y la Defensa Civil”. Medina, Tejada y Cil (2011). También se ha definido como la acción encaminada a mantener los Objetivos de Seguridad, cuya primera responsabilidad recae sobre el poder militar.[2]
            Tradicionalmente, los países en sus Libros Blancos de la Defensa, que son aquellos en los cuales se define, explica y se desarrollan los temas relacionados con la Seguridad y la Defensa Nacional, así como los objetivos y políticas que de ellas se derivan; dan su propia definición sobre estos conceptos. Veamos por ejemplo las definiciones que dan algunos países a la Defensa Nacional:
Perú:  La Defensa Nacional es el conjunto de medidas, previsiones y acciones que el Estado genera, adopta y ejecuta en forma integral y permanente, se desarrolla en los ámbitos externo e interno. Toda persona natural y jurídica está obligada a participar en la Defensa Nacional.[3]
Argentina: La Defensa Nacional es la integración y la acción coordinada de todas las fuerzas de la Nación  para la solución de aquellos conflictos que requieran el empleo de las Fuerzas Armadas, en forma disuasiva o efectiva para enfrentar las agresiones de origen externo.  Tiene por finalidad garantizar de modo permanente la soberanía e independencia de la Nación Argentina, su integridad territorial y capacidad de autodeterminación; proteger la vida y la libertad de sus habitantes.[4]
Brasil: Es el conjunto de medidas y acciones del Estado, con énfasis en la expresión militar, para la defensa del territorio, la soberanía y los intereses nacionales contra amenazas preponderantemente externas, potenciales o manifiestas.[5]
Ecuador: Es un deber irrenunciable y permanente del Estado. Es un componentes de la Seguridad Integral y garantiza la soberanía e integridad territorial. Preserva los derechos, garantías y libertades de los ciudadanos y ciudadanas y tiene participación activa en la integración regional. Es un bien público.  Exige un grado de cultura de seguridad y defensa en todos los niveles de la sociedad, e implica su conducción democrática desde un visión integral de la seguridad, desarrollo y construcción de la paz interna, regional y global, en condiciones de defensa de la soberanía y en busca de la solución pacífica para actuales y eventuales controversias interestatales……[6]
            En esta última definición, que consideramos muy completa, podemos advertir la importancia que se le otorga a la cultura de seguridad y defensa en toda la ciudadanía, que es precisamente por lo que abogamos en esta serie de entradas.
            Defensa Militar: Se define como la parte de la Defensa Nacional que establece “ la disposición permanente de todos los recursos militares de una nación, al servicio de la primera, con la finalidad de mantener los Objetivos Nacionales de Seguridad.
            Defensa Civil: Es la parte de la Defensa Nacional que determina “La disposición permanente de todos los recursos humanos y materiales de una nación, no propiamente militares, al servicio de aquella, y también en la lucha contra todo tipo de catástrofes extraordinarias.

                                                                                    Continuará…..



[1] Tomado de El Castellano. Org.
http://www.elcastellano.org/palabra.php?id=2064
[2] Medina Gratereaux, Paulino P.- ob.cit.
[3] Ministerio de Defensa. Libro Blanco de la Defensa Nacional. Perú. 2005.
[4] Ley de Defensa Nacional, N0. 23.554 del 05/05/1988, Art. 2 (Atlas Resdal)
[5] Política Nacional de Defensa. http://www.infodefensa.com/wp-content/uploads/PoliticaNacionalDefensa_Brasil.pdf
[6] Ministerio de Defensa. Agenda Política de la Defensa Nacional, 2011.  http://www.defesa.gov.br/projetosweb/livrobranco/arquivos/pdf/equador-agenda-politica-de-la-defensa-nacional2008.pdf (Atlas Resdal)

sábado, 29 de junio de 2013

Por una Cultura de Defensa Para los Dominicanos.- (Seguridad, Seguridad Nacional, Dimensiones de la Seguridad, Amenazas y Riesgos)



            Hoy iniciamos esta serie de artículos, escritos y notas que persiguen llevar al ánimo y al conocimiento de nuestros queridos lectores algunas conceptualizaciones referidas a la cultura de defensa, tan necesaria para toda nuestra ciudadanía. Pero antes, estimo necesario que nos pongamos a tono con algunos conceptos que son la base para formarnos una concepción acerca de nuestro tema.

Conceptos Utilizados:

            Seguridad: Al hurgar en algunos diccionarios, nos encontramos con definiciones etimológicas de las cuales nos decantamos por la del Pequeño Larousse que afirma que proviene  del latín securitas y se adjetiva con el vocablo securus, que se refiere a la condición de vivir sin temor o despreocupado. Tradicionalmente, el término ha venido a tornarse problemático y ha traído dificultad para el acuerdo de su aceptación tanto en lo nacional como en lo internacional. En un sentido clásico, doctrinal y amplio, el vocablo Seguridad, por un lado indica la ausencia de riesgos y amenazas, en el ámbito nacional o internacional, en todo aquello que el Estado considera indispensable defender. Por otro lado, indica presencia de confianza para la vida y la convivencia, certidumbre de un futuro estable y feliz. Sin embargo, la Seguridad se advierte tanto como una condición, estado de ánimo, sensación o cualidad intangible; al igual que como acción, que se verifica en las actividades que se llevan a cabo para conseguir tal condición.[1]
            Los últimos paradigmas la catalogan como “Una necesidad humana fundamental; es un derecho de las personas y una obligación de los estados.” Al respecto, se recuerda que según la Pirámide de Maslow, en la cual se colocan las necesidades humanas priorizándolas a partir de la base de tal estructura, la seguridad ocupa el segundo nivel de las prioridades, luego de las necesidades fisiológicas; a las necesidades de seguridad le siguen las necesidades sociales.

Seguridad Nacional: Este concepto de nacional, surge por el objeto referente que tradicionalmente ha sido el Estado. Este último, ha sido desde su aparición, el responsable de proporcionar las condiciones en las cuales los ciudadanos se sientan seguros y protegidos. Según George F. Kennan (1948), conocido por ser el autor de la doctrina de la contención, y una figura clave de la Guerra Fría, la Seguridad Nacional es “La capacidad continuada de un país para proseguir el desarrollo de su vida interna sin interferencia seria, o amenaza de interferencia de potencias extranjeras”.
La concepción sobre la seguridad ha dado un giro perceptible en los últimos años. Más bien podemos decir que se ha venido ampliando por el hecho de que se ha tenido que incorporar a las llamadas nuevas amenazas o amenazas no tradicionales. Las nuevas concepciones se tornan mas al tanto de a quien va dirigida la seguridad, o mas bien a quien se protege, llegando a diferenciar quien es el beneficiario final de las acciones de seguridad, si es el individuo o el Estado. En este sentido, en los últimos años se proponen nuevas dimensiones de la seguridad.

Dimensiones de la Seguridad.-

            Seguridad Militar: concierne a la interrelación de doble nivel que existe entre la ofensiva armada y las capacidades defensivas de los estados, y las percepciones que estos tienen acerca de las intenciones de otros.
            Seguridad Política: relativo a la estabilidad organizacional de los estados, sistemas de gobierno, y las ideologías que les dan legitimidad. Se define como la confianza en el conjunto de instituciones y medidas de gobierno cuya finalidad es asegurar el orden público, tanto nacional como internacional.
            Seguridad Económica: atinente al acceso a los recursos, finanzas y mercados necesarios para sostener niveles aceptables de bienestar y poder estatal. La Oficina Internacional del Trabajo presentó un estudio en el año 2004, donde dejó sentado  que la seguridad económica  promueve el bienestar personal, la felicidad y la tolerancia, además de ser beneficiosa para el crecimiento y desarrollo de los países.[2]
            Seguridad Social: referente a la habilidad de las sociedades para reproducir sus patrones tradicionales de idioma, cultura, asociación, e identidad y costumbre nacional y religiosa dentro de condiciones aceptables para su evolución. Pero también debemos verla en el ámbito de su aplicación a las personas, y en ese sentido La Organización Mundial del Trabajo la ha definido como: “La protección que la sociedad proporciona a sus miembros, mediante una serie de medidas públicas, contra las privaciones económicas y sociales que, de no ser así, ocasionarían la desaparición o una fuerte reducción de los ingresos por causa de enfermedad, maternidad, accidente  de trabajo, o enfermedad laboral, desempleo, invalidez, vejez y muerte; y también  la protección en forma de asistencia médica y de ayuda a las familias con hijos".
            Seguridad Humana: La Comisión de Seguridad Humana, creada por la Asamblea General de la ONU en enero de 2001, ha definido la Seguridad Humano como: “Protección del núcleo vital de todas las vidas humanas de forma que se mejoren las libertades humanas y la realización de las personas. La Seguridad Humana significa proteger las libertades fundamentales, aquellas libertades que son la esencia de la vida. Significa proteger a las personas de situaciones y amenazas críticas y más presentes. Significa utilizar procesos que se basen  en las fortalezas y aspiraciones de las personas. Significa crear sistemas políticos, sociales, mediambientales, económicos, militares y culturales que, de forma conjunta, aporten a las personas los fundamentos para la supervivencia, el sustento y la dignidad”.

            Amenazas: Se distinguen las Amenazas Tradicionales de las anteriormente citadas Nuevas Amenazas. Las primeras son las amenazas heredadas de la Guerra Fría. Pero veamos como han sido definidas: “Son actividades o situaciones que implican o conllevan riesgos de daños, trastornos y efectos nocivos para la Seguridad en uno o más campos de la actividad nacional”(R. Porras). En el proyecto de Ley de Seguridad y Defensa de la República Dominicana (inédita), se define a la amenaza como: “Cualquier acción o circunstancia, real o potencial, interna o externa que en un momento dado pueda poner en peligro el logro de los objetivos nacionales.”[3] Agrega Porras: Son provocadas, ejecutadas o causadas por opositores, adversarios o enemigos del Estado, internos o externos.

            Nuevas Amenazas: Emanadas post-Guerra Fría. Este período se caracteriza por la reaparición de antiguos conflictos étnicos, raciales, religiosos y territoriales; que antes eran sofocados por la disciplina impuesta por los bloques y, consiguientemente, se presenta el estallido de guerras regionales e internas. Comienza entonces el uso indiscriminado de la fuerza por parte de los Estados más poderosos para conseguir  sus objetivos geopolíticos, reconfigurados con el objetivo de llenar el vacío de poder que dejó la ex Unión Soviética. Hay un hecho que le da el punto de partida al concepto conocido como nuevas amenazas y es la Declaración de Bridgetown, que adoptara la Asamblea General de la OEA en junio del 2002 donde se reconocen tres grupos de amenazas: Las Amenazas relacionadas con la seguridad convencional o defensa clásica, las relativas al empleo de fuerzas militares en sentido tradicional de defensa contra la agresión externa de un Estado, y la proliferación de armas de destrucción masiva, entre otras.
            Las amenazas a la seguridad afectan de forma importante los niveles de seguridad de los estados. Su tratamiento es a través del fortalecimiento de la democracia, de la gobernabilidad y del desarrollo económico y social. Como ejemplo: la pobreza extrema, la inestabilidad económica, la fragilidad de los gobiernos democráticos, los abusos contra los Derechos Humanos, las enfermedades endémicas, los desastres naturales, entre otros. Hasta los ataques del 11 de septiembre el sistema de seguridad se estuvo construyendo fundamentalmente contra los barbaros del exterior. Que no tenían nombre. Las Nuevas Amenazas comenzaron a crecer en importancia. A partir del ataque a las Torres Gemelas, se definió al terrorismo como al nuevo enemigo, que al menos en la agenda estadounidense abarca fenómenos tan diversos como el crimen organizado y el narcotráfico.[4]

            Se ha llegado a la siguiente clasificación de las nuevas amenazas a la seguridad:
  • Primer Grupo: el terrorismo, la delincuencia transnacional organizada, el tráfico mundial de drogas ilícitas, la corrupción, el tráfico ilícito de armas, el lavado de activos y las conexiones entre ellos.
  • Segundo Grupo: la pobreza extrema y la exclusión social de amplios sectores de la población.
  • Tercer Grupo: los desastres naturales y los de origen humano. El VIH/SIDA y otros riesgos a la salud y el deterioro del Medio Ambiente.
  • Cuarto Grupo: la trata de personas.
  • Quinto Grupo: los ataques a la Seguridad Cibernética.
  • Sexto Grupo: la posibilidad de daños en caso de accidente o incidente durante el transporte marítimo de materiales potencialmente peligrosos, incluidos el petróleo, material radioactivo y desechos tóxicos; y
  • Séptimo grupo: la posibilidad del acceso, posesión y uso de armas de destrucción masiva y sus medios vectores, por organizaciones terroristas.[5]

Riesgos: Existe un documento inédito de la antes llamada Secretaría de Estado de las Fuerzas Armadas, del año 2007, en el que se define el riesgo como: “una situación que contiene los elementos necesarios para generar amenazas latentes (escondidas, que no se manifiestan exteriormente, ocultas), teniendo como su factor causal las vulnerabilidades que se padecen  y que pueden hacer más grande el daño en caso de concretizarse las mismas, o la existencia de la voluntad por parte de grupos extremistas para que ello suceda, existiendo la sospecha o por lo menos la incertidumbre de su posible materialización.
      
La mencionada estrategia identifica  los principales riesgos para las Fuerzas Armadas en el orden siguiente:

·    Pobreza material y moral
·    La creación de espacios vacíos, urbanos y rurales donde la autoridad no pueda ejercer sus  funciones, controlar ni establecer el orden.
·    Incendios en la Cordillera Central en el nacimiento de los principales ríos del país.
·    La indisciplina de los hombres de armas y su contubernio con el crimen organizado.
·    Distorsiones en el sistema de mando y control militar y organismos de seguridad pública.
·    Deficiencias en la organización y listeza operacional de la fuerza militar y organismos de seguridad pública.
·    La falta de una visión compartida, de valores institucionales y personales y de una conciencia de seguridad y defensa, tanto a lo interno como a lo externo de las Fuerzas Armadas y organismos de seguridad pública.
·    Tráfico de químicos, precursores, armas biológicas y de destrucción masiva.

Hasta aquí dejamos por hoy nuestra serie de artículos Por Una Cultura de Defensa. Mas adelante continuaremos con algunas conceptualizaciones sobre la Defensa Nacional.
                        Hasta luego……





[1] Medina Gratereaux, Paulino P.- La Seguridad de la República Dominicana y su Impacto en el Desarrollo Nacional. p.10, Sto. Dgo.2012.

[2] Ibid
[3] Ibid. p.14
[4] Ibid. p.15
[5] http://es.slideshare.net/repolav/porras-ral-nuevas-amenazas